Licenciada en Ciencias Políticas y Sociología y con un MBA por el Instituto de Empresa ¿Cómo llega el Feng Shui a su vida?
Descubro el Feng Shui hace unos doce años a través de un reportaje en la BBC. En él contaban casos prácticos de hogares y negocios, entrevistaban a los dueños y al maestro de Feng Shui: era evidente que el entorno, la decoración, los colores, los materiales podía influir en nosotros, en nuestros hogares o en los negocios. Inmediatamente lo relacione con mis conocimientos de sociología, donde las características geográficas de una sociedad determinada son un factor esencial en su análisis y estudio, aportándonos algunas de las claves esenciales para su entendimiento.
Evidentemente, no podemos manipular el entorno geográfico en el que vivimos fácilmente, pero sí nuestro propio entorno, nuestras casas, nuestros despachos, todo lo que construimos. Esta idea me fascinó, poder mejorar nuestra vida, aunque sea un poquito, a través de la decisión consciente de cómo decorar, qué colores utilizar, qué materiales… A partir de ahí, no he cesado de estudiar e investigar sobre la técnica de Feng Shui, en cómo nos afecta el entorno y de qué manera podemos mejorarlo.
Tanto mi especialidad en Sociología Industrial como el MBA o mi experiencia profesional, me sirven para enfocar la técnica en base a resultados, de manera pragmática y profesionalizada, tal y como el mundo empresarial actual demanda.
En España aún se está introduciendo, ¿Podría darnos una definición sencilla y práctica del Feng Shui?
Literalmente, “Feng Shui” significa “viento y agua”. El origen de la técnica y del nombre tiene su razón de ser en la China milenaria, sociedad eminentemente agrícola, en la que se creía que el mejor sitio para construir era aquel protegido de los vientos y cerca del agua, elemento que permite disfrutar de una tierra fértil.
En la actualidad entendemos el “Feng Shui” como la búsqueda del equilibrio entre las personas y su entorno, tanto de los lugares comunes (ciudades, parques, las empresas…) como de los más privados (la casa, el despacho…). La clave se encuentra en la relación existente entre los cinco elementos: agua, madera, fuego, tierra y metal, que se encuentran en todo lo que nos rodea, los colores, materiales … La técnica es el resultado de la investigación y observación de la naturaleza, de cómo se relacionan los cinco elementos y los efectos que provocan. Por ejemplo, el desequilibrio actual del elemento fuego (calentamiento de la tierra) está provocando un cambio climático.
El sector inmobiliario es el cliente estrella, pero concretando ¿en qué facetas se aplica principalmente?
Si bien es cierto que todos los sectores relacionados con la construcción de nuestro entorno son los que deberían velar por el “buen Feng Shui” del mismo, cualquiera puede practicarlo en su entorno inmediato. Es más, una vez finalizada la construcción son los usuarios finales los más interesados es adecuar el espacio interior para ellos mismos y la actividad que quieran llevar a cabo.
El Feng Shui se puede aplicar en cualquiera de las fases de construcción, una vez acabado el espacio e incluso una vez habitado:
- Buscando la mejor localización para la construcción que queremos realizar
- Dentro de la parcela, decidiendo cual es la mejor situación y orientación de la construcción.
- En el caso de parcelas o edificios ya construidos, tendremos que elegir que construcción o que piso nos es más favorable
- Optimizando el espacio interior a través de la distribución
- Equilibrando cada estancia a través de la decoración: colores, materiales y objetos decorativos
Además, trabaja para adaptar la construcción a cualquiera de sus usos, tanto si se trata de una vivienda, como de un espacio industrial, un despacho, un comercio…
Octo es la primera consultora española de Feng Shui; ¿Qué servicios prestan?
En Octo nos adecuamos a las necesidades de nuestros clientes y a su situación presente respecto al espacio; si bien el número de clientes que llegan a nosotros en la primera fase va aumentando, (en la que podemos trabajar con ellos desde el principio ayudándoles a elegir la mejor parcela para la construcción o la mejor oficina para alquilar…) el 90% de los clientes ya habitan el espacio a analizar. Como hemos comentado anteriormente, la aplicación de la técnica Feng Shui puede comenzar incluso antes de decidir donde realizar la construcción, pero es el usuario final del espacio el cliente más importante en términos de Feng Shui.
Octo es una empresa especializada y dedicada exclusivamente a la consultoría de Feng Shui. Queremos ofrecer al cliente final total objetividad en el resultado del análisis, por lo cual no realizamos ningún otro tipo de oficio como reformas o decoración. Eso sí, siempre que el cliente lo requiere trabajamos en equipo con los profesionales que el nos indica, desde arquitectos, inmobiliarias, constructoras o decoradores, pero manteniendo siempre nuestra independencia.
Para nosotros la relación directa con el cliente final es imprescindible: para realizar el análisis de Feng Shui de una compañía necesitamos conocer los factores diferenciadores de la empresa en el mercado y cuáles son los procesos clave del negocio, sobre los que se puede o debe actuar. Debemos entender no sólo las claves del liderazgo, sino también el valor añadido aportado por cada uno de los trabajadores y su localización espacial dentro de la empresa.
Entonces, explicamos al cliente el método de análisis que vamos a llevar a cabo, las áreas en las que podemos trabajar y lo que supone la implantación de la práctica. El objetivo del análisis del Feng Shui en los negocios debe ser muy pragmático y directamente enfocado a la consecución de objetivos tangibles, para lo cual hay que crear un entorno laboral positivo. En este sentido, la práctica del Feng Shui se convierte en un vehículo ideal para iniciar una dinámica positiva de cambio.
“Hay estudios que indican que un negocio puede ser un 21 por ciento más productivo si sus trabajadores se sienten en un entorno adecuado”, ¿Esta delimitado el tipo de inmuebles que pueden beneficiarse del Feng Shui?
La técnica de Feng Shui, además del estudio del equilibrio de elementos, comporta también el análisis de la imagen del espacio en cuanto a la manera en que nos refleja y/o afecta. Por ejemplo, sí visitamos un despacho de abogados no nos sorprenderá encontrar una decoración clásica y sobria, que probablemente nos haga confiar en que hemos dado con los profesionales adecuados. Sin embargo, sí lo que buscamos es una empresa de publicidad, no esperaremos encontrar un despacho de las mismas características que el anterior, sino un espacio donde la creatividad se demuestre en cada rincón.
De la misma manera, la imagen global afecta a los trabajadores de la empresa, a través de la decoración, del orden, de la cantidad de espacio a ocupar, de la existencia o no de ventanas (y del paisaje que se puede ver), de la luz natural, de los mensajes explícitos o implícitos en la decoración …. Lógicamente, todo lo que hemos hablado hasta ahora puede practicarse en cualquier espacio, las aplicaciones de Feng Shui en el entorno son ilimitadas, dependen solamente del objetivo a conseguir. Así, si queremos aplicarlo en un parque buscaremos espacios que inviten a la tranquilidad, a pasear, a conversar, a meditar…; si queremos aplicarlo en una empresa nos enfocaremos en crear un buen ambiente laboral y un espacio que favorezca el tipo de trabajo específico de cada empleado, lo que redundará en sus beneficios .
Para más información:
http://www.fsocto.com
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