Domus Labora nace en 2004 y aúnan sector social y sector empresarial en la figura del emprendedor social ¿Por qué apuestan por esta figura?
La apuesta por la figura del emprendedor social surge ante la percepción de que en el sector social y en concreto en la lucha contra la exclusión social nos enfrentamos a nuevos retos que requieren nuevas formulas, me refiero a emprendimiento e independencia financiera y de acción.
Desde Domus Labora apostamos por proyectos de emprendimiento social puestos en marcha por entidades sociales porque es una manera de aunar sostenibilidad del proyecto con la consecución de fines sociales, es decir, rentabilidad económica y social.
En concreto, la necesidad de incluir la actividad empresarial desde las enl´s como una herramienta potencial y disponible para la consecución de fines y financiación es vital para planificar su desarrollo y autonomía. Esto es elemental para cuando lleguen momentos en los que el Estado no pueda hacer frente a gastos sociales y sobre todo en los momentos que no pueda ayudar a sostener la estructura de asociaciones y fundaciones. Esta amenaza se ve incrementada en un futuro próximo ante la inminente reducción de fondos europeos provenientes de los Fondos estructurales, y cuyo peligro residía precisamente en la generación de dependencia.
La permanencia y continuidad de las entidades no lucrativas pasa por la adaptación al nuevo entorno y las nuevas necesidades y retos a las que se enfrentan, para lo que conviene adelantarse y prepararse. La inclusión sociolaboral de los colectivos desprotegidos es un fin bastante conocido, no tanto el de la inclusión residencial por la que Domus Labora también apuesta ¿de qué se trata?
Creemos que la lucha contra la exclusión social requiere un enfoque integral. No podemos obviar que la exclusión residencial y la exclusión laboral son componentes de un todo que es la exclusión social y que el derecho a una vivienda digna está íntimamente ligado a otros derechos fundamentales como el derecho al empleo y viceversa.
Ambos tienen una influencia directa en las relaciones sociales y en la convivencia de los individuos. Los instrumentos de mejora del acceso a la vivienda son por casuística herramientas de lucha contra la exclusión social, por lo que las actuaciones en materia de vivienda deben tener como objetivo final la inclusión social, especialmente si tenemos en cuenta que los procesos de inserción social implican una perspectiva integral en la que la vivienda es un factor fundamental.
De entre todos los factores relacionados con la problemática de acceso a la vivienda, es el empleo la que guarda una relación especialmente estrecha y la cual habría que tener en cuenta a la hora de diseñar políticas y programas de vivienda. Esto es mucho más visible en el caso de los jóvenes por los efectos que tiene en la tasa de emancipación y por tratarse de uno de los colectivos que más sufre la precariedad laboral, desempleo y temporalidad- y los bajos salarios.
Dentro de su proyecto se incluye el fomento de una economía social dinámica y madura, ¿han encontrado el apoyo de los poderes públicos para este objetivo?
No realmente. Bien puede ser porque la actividad de la Fundación no es todavía demasiado conocida bien porque la idea de emprendimiento desde el tercer sector en busca de su independencia de acción y financiera todavía no está demasiado arraigada ni en entre las entidades del sector social ni desde luego entre la administración pública, pero nos queda un largo camino por recorrer. Hasta el momento la actividad que desarrollamos está totalmente financiada por recursos propios, esto es lógico ya que uno de nuestros valores es la autofinanciación e independencia, no obstante, el apoyo no tiene porque basarse únicamente en financiación y ahí está parte de la batalla por ganar.
Para nosotros es importante además de la sensibilización de las administraciones públicas, contar con el apoyo de las entidades sociales del sector, por eso participamos en varias redes de colaboración y grupos de trabajo
Por otro lado, Fundación Domus Labora es socio con participaciones en dos empresas que ha ayudado a promover, Masvital, Salud y Terapias Manuales y Limpiezas Gemalim, las cuales apoyan la actividad de la Fundación.
La Generación de iniciativas sociales desde la ciudadanía como agentes activos directos de la transformación de su propia realidad es otro de sus objetivos ¿se sienten apoyados por la sociedad?
Poco a poco. En realidad estamos convencidos de que en la medida en que la sociedad aprecie que el emprendimiento social genera empleo y desarrollo local, serán más proclives a darnos su apoyo. El camino se demuestra andando y el apoyo social es parte de nuestro trabajo de concienciación y sensibilización que tiene tres destinatarios: entidades sociales, ciudadanos y Administración Pública.
Uno de los proyectos que estamos gestando y pondremos en marcha en los próximos meses es una promotora de proyectos de economía social, es decir, proyectos de emprendimiento promovidos por entidades del tercer sector; para ello necesitaremos el apoyo no sólo de la empresa privada, administración pública y el propio sector social, sino también esperamos que los propios ciudadanos puedan invertir en el proyecto apoyando así la generación de emprendimiento social. Creo que esa será nuestra prueba de fuego para ganarnos la confianza de los ciudadanos del entorno, de hacerles participes de la propuesta y demostrarles que es posible aunar rentabilidad económica y social.
Para más información:
http://www.domuslabora.org/ |