¿Cómo nace esta Plataforma reivindicativa?
Nuestra plataforma viene trabajando de manera organizada desde el año 2005, que nos constituimos en la Plataforma Cívica por el Permiso de Paternidad Intransferible, aunando a más de 80 entidades y personas, con el objetivo de conseguir un permiso de paternidad intransferible y no derivado del permiso de maternidad.
Nuestro trabajo de incidencia política motivó que promoviéramos una campaña de recogida de firmas, organizáramos actos públicos, mantuviéramos reuniones con diversos grupos parlamentarios y comisiones del Congreso de diputados/as.
Con la aprobación, el 22 de marzo de 2007 de la Ley Orgánica 3/2007 para la igualdad efectiva de mujeres y hombres (LOIEMH), se logra incluir en el articulado de la ley, la figura del nuevo permiso de trece días de duración a cargo de la Seguridad Social (que se suma a los dos días de permiso sin suspensión de contrato que ya estaban reconocidos anteriormente), del que gozará la persona progenitora que no sea titular del permiso de 16 semanas.
Este primer hito - insuficiente- pero articulado, supone para nuestra Plataforma, el seguimiento de nuevas acciones de incidencia política para alcanzar la igualdad total entre mujeres y hombres, por ello a partir de ese momento pasamos a denominarnos Plataforma por Permisos Iguales e Intransferibles de Nacimiento y Adopción (PPIINA), con el propósito de reivindicar la igualdad de permisos entre hombres y mujeres, poniendo así fin a uno de los factores sobre los que se asienta la discriminación laboral de las mujeres y la desigual distribución de las tareas y responsabilidades extralaborales.
Entre sus primeras reivindicaciones efectivamente la baja por paternidad de cuatro semanas, que empezará a ser un hecho el 1 de enero del próximo año ¿qué ha supuesto este logro?
La medida de ampliar a 4 semanas el permiso de paternidad es insuficiente porque no establece la equiparación. Además mientras haya diferencias entre el permiso de maternidad y el de paternidad será imposible acabar con uno de los factores de discriminación laboral de las mujeres, ya que el empresariado las sigue considerando "menos disponibles" porque están obligadas a tomarse seis semanas de las 16 a las que tienen derecho.
Nuestros objetivos se habían concretado en la demanda de un permiso de cuatro semanas, intransferible, obligatorio, - tal y como venía contemplado en la LOIEMH.
El Gobierno ampliará de forma progresiva y gradual, la duración de la suspensión del contrato de trabajo por paternidad regulado en la disposición adicional décimo primera, apartado Once, y en la disposición adicional décimonovena, apartado Seis, de la presente Ley, hasta alcanzar el objetivo de 4 semanas de este permiso de paternidad a los 6 años de la entrada en vigor de la presente Ley.
Aún así desde la Plataforma se viene solicitando que desde los poderes públicos se ponga en marcha una hoja de ruta hacia la igualdad. Hay razones para ello, ya que la corresponsabilidad es el eje clave de la PPIINA, cuestión también reflejada en el Plan Estratégico de Igualdad 2008/2011, en el que viene recogido de la siguiente manera:
"es necesario desarrollar estrategias de cambio que venzan las resistencias culturales hacia el reparto equitativo del tiempo (entendido como recurso prioritario) y de las tareas que tienen que ver con el mantenimiento del hogar y los cuidados a las personas."
En este sentido, nuestra petición coincide plenamente, pues se trata de una estrategia de cambio que contribuye a vencer las resistencias culturales al reparto equitativo y a la corresponsabilidad en los cuidados de menores.
¿Qué es necesario para lograr una igualdad total que desbanque estas discriminaciones entre padre y madre?
La PPIINA consideramos necesaria una reforma legislativa que:
- Establezca que los permisos por nacimiento y/o adopción deben concederse a cada progenitor/a de tal manera que sean INTRANSFERIBLES, DE IGUAL DURACIÓN y CON LA MISMA PARTE OBLIGATORIA.
- Especifique las medidas transitorias necesarias para aumentar progresivamente el permiso de los padres (o del otro progenitor) hasta llegar en un plazo razonable a la igualdad, empezando por ESTABLECER DE INMEDIATO LAS SEIS SEMANAS OBLIGATORIAS PARA LOS PADRES (es la parte obligatoria que ya tienen las madres).
La igualdad en los permisos y la obligatoriedad de los mismos marcan, por tanto, su nueva hoja de ruta, en pocas palabras ¿Por qué necesarias ambas variables asociadas a los permisos?
¿Por que iguales? Porque la maternidad al igual que la paternidad es una construcción social.
Mujeres y hombres han de hacerse cargo del cuidado de los y las hijas de manera corresponsable. El permiso de maternidad incluye una parte considerada de recuperación del parto, más otra parte para el cuidado de las criaturas. Así el permiso de paternidad es imprescindible tanto para el cuidado de las criaturas como para la atención debida a la madre en su recuperación
Porque los hombres que usan el actual tipo de permiso, si contaran con el que solicitamos más amplio también lo utilizarían.
Porque las y los hijos merecen la atención y el cariño de ambas partes de la pareja, pues es fundamental para su correcto desarrollo.
¿Por qué intransferibles? Porque es necesaria una visión de la individualización de los derechos.
Por ejemplo, las prestaciones de la Seguridad Social son personales e intransferibles, y se corresponden con las cotizaciones de cada persona.
La actual asignación del permiso de maternidad a las mujeres con un periodo de 10 semanas que puede ser transferido a la pareja, significa que:
- Se le ha asignado de manera prioritaria la tarea de cuidado a las mujeres, con lo que esto conlleva al esencialismo de la identidad de las mujeres en tanto en cuanto a cuidadoras y madres;
- Las mujeres que opten por transferir su parte del permiso a la pareja, con lo que ello conllevan - sentimiento de culpabilidad, limitando las opciones personales por los condicionamientos de lo que se espera de las mujeres - madres;
Entonces, ¿por qué habría de renunciar una persona a un derecho personal adquirido con sus cotizaciones a la Seguridad Social?
Por lo tanto, la solución está en que cada persona sea titular de forma personal e intransferible de su propio permiso.
*Dado el interés de la materia y su complejidad en el PRÓXIMO NÚMERO de A FONDO contamos de nuevo con Esther: "toda crisis lleva aparejada buenos momentos para replantar el modelo de sociedad que se quiere y derribar los mandatos de género" |