Fiesta al Noroeste no es una novela especialmente complicada aunque sí exige una lectura atenta. Esto es debido a un recurso literario muy frecuente en la literatura del siglo XX que podemos observar en escritores de la talla de Juan Benet o Juan José Millás. Me estoy refiriendo al uso que Ana María Matute hace del tiempo, solapando dos acontecimientos que ocurren en momentos distantes en el tiempo y que vienen al presente narrativo para ofrecer al lector la información necesaria para que comprenda la personalidad de los personajes que participan en la acción.
La novela, que posee un estilo que puede tildarse de barroco y plagado de preciosas imágenes -algunas de corte lorquiano- somete la acción narrativa a los designios de un mundo determinista del que es imposible escapar. Así, Dingo emprende la huida del la realidad a través de la imaginación, del carnaval para, posteriormente, acometer una huida real que se inicia con un hecho vergonzante y que resulta fallida. Años después el destino devuelve al prófugo de forma violenta, pues como apunta José Mas, tras arrollar a un niño con su carro, éste 'se precipita hacia la plaza de Artámila [y] el personaje se siente reabsorbido por el torrente de la desgracia, del que inútilmente trató de huir siendo muchacho'. Así, la muerte se perfila como única vía posible de evasión y está contemplada desde una perspectiva esperanzadora que puede liberar al hombre de sus más pesadas cargas.
Es muy interesante la apreciación que el crítico antes mencionado realiza de los personajes de la literatura de Matute, pues considera que son 'niños precozmente crecidos para el sufrimiento, o adultos adaptados que ostentan en el alma la marca añorante [...] de una niñez perdida'. Quizá, uno de los rasgos más importantes de estos personajes sea la terrible soledad en la que se encuentran inmersos y de la que tampoco es sencillo huir.
La propia Ana María Matute ha asegurado que escribe para ser libre porque quizá también sienta ella esa opresión determinista que atenaza a los personajes de la obra. Fiesta al Noroeste es una obra esencial en la literatura española de la segunda mitad del siglo XX y una puerta para introducirse en el mágico mundo de la autora. Que Estados Unidos tuviera que enseñarnos a los españoles -como en tantos otros casos- que Ana María Matute es una excelente escritora debiera hacer pensar a algunos críticos lo banales que pueden llegar a ser algunas de sus improcedentes aserciones.
Miguel Ángel García Guerra para Portal Solidario
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